viernes, 15 de junio de 2012

Programa de UNESCO para brindar seguridad a los periodistas

Seguridad de los periodistas
El PIDC cumple una función fundamental en el seguimiento de la seguridad de los periodistas y la prevención de la impunidad de los que cometen crímenes contra ellos. Para aplicar cabalmente el derecho a la libertad de opinión y expresión, resulta esencial garantizar a los profesionales de los medios de comunicación el derecho de trabajar sin verse amenazados por la violencia.

El Estado y la sociedad tienen el deber de crear y mantener las condiciones necesarias para que todos puedan gozar de esos derechos humanos fundamentales. Antecedentes El Director General de la UNESCO condenó por primera vez los asesinatos de periodistas en 1997, de conformidad con la Resolución 29 aprobada por la Conferencia General de la Organización, en la que se insta a las autoridades competentes a cumplir con su deber de prevenir, investigar y sancionar crímenes que cercenen la libertad de expresión y el derecho de los demás de recibir información, y reparar sus consecuencias. En 2006, la seguridad de los periodistas fue el tema de un debate temático organizado durante la 25ª reunión del Consejo Intergubernamental del PIDC. Dos años después, el Director General de la UNESCO presentó el primer informe sobre la seguridad de los periodistas y el riesgo de la impunidad al Consejo Intergubernamental del PIDC en su 26ª reunión, como continuación del debate temático. En esta reunión, el Consejo aprobó una decisión sobre la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad, que asigna al PIDC un papel central en el seguimiento de los asesinatos condenados por el Director General de la UNESCO. En esta Decisión se insta a los Estados Miembros a “cumplir las obligaciones que les impone el derecho internacional de poner fin a la impunidad” e “informar al Director General de la UNESCO, con carácter voluntario, de las medidas adoptadas para evitar la impunidad de sus autores y comunicarle la situación de las investigaciones judiciales que se lleven a cabo sobre cada asesinato condenado por la UNESCO”. Desde entonces, el Director General de la UNESCO presenta cada dos años al Consejo del PIDC un informe sobre la seguridad de los periodistas y el riesgo de la impunidad, que constituye una herramienta de seguimiento. El asesinato constante de periodistas es una realidad inquietante El informe que se presentó al Consejo del PIDC en su 27ª reunión en marzo de 2010 concierne el bienio 2008-2009. Durante este periodo, la UNESCO condenó el asesinato de 123 periodistas, una cifra similar a la de 2006-2007 (122 asesinatos señalados y condenados por la Organización). Sin embargo, en 2008-2009 tuvo lugar una evolución preocupante: el porcentaje de asesinatos no relacionados con situaciones de conflicto se ha incrementado dramáticamente. En el informe se señala que por lo menos el 80% de las muertes fueron ocasionadas por ataques dirigidos personalmente contra las víctimas, y que la gran mayoría de los periodistas asesinados en 2008-2009 no eran corresponsales de guerra internacionales, sino periodistas locales que cubrían noticias locales en sus propios países, en la mayoría de los casos en tiempo de paz. En cuanto a la acción emprendida por los Estados Miembros en relación con dichos asesinatos, de los 29 países y territorios en los que ocurrieron las muertes de periodistas condenadas en 2006-2007, 15 proporcionaron información detallada sobre los seguimientos judiciales. En 2010, el Consejo del PIDC aprobó por unanimidad una segunda decisión sobre la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad ../fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/CI/CI/pdf/ipdc2010_safety_decision_final.pdf, en la que insta de nuevo a los gobiernos a que informen al Director General de la UNESCO sobre las investigaciones de los asesinatos de periodistashttp://portal.unesco.org/ci/en/ev.php-URL_ID=16998&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html. En la Decisión se pide también a la Conferencia General de la Organización que invite a las salas de redacción del mundo a guardar un minuto de silencio cada año el ../?id=25114Día Mundial de la Libertad de Prensa (3 de mayo) para condenar los asesinatos de periodistas. http://mexicanadecomunicacion.com.mx/rmc/2012/06/13/28-aniversario-del-asesinato-de-manuel-buendia/#axzz1xro92yW0

28 aniversario del asesinato de Manuel Buendía

Como un recordatorio de la impunidad ante los asesinatos de periodistas y la preocupante situación actual de la libertad de expresión en México, periodistas, abogados y académicos, se reunieron para alzar la voz a 28 años del asesinato del periodista Manuel Buendía.
Manuel Buendía, periodista ejemplar

Para Omar Raúl Martínez, Presidente de la Fundación Manuel Buendía, el motivo del evento fue defender el derecho a la libertad de expresión y conmemorar el asesinato de Manuel Buendía en 1984. "Hoy estamos aquí en defensa de la palabra, en favor de la libertad de expresión. A casi tres décadas del asesinato de Manuel Buendía la situación del periodismo no ha mejorado. Vivimos hoy circunstancias particulares y una abrumadora escalada en el número de agresiones contra el periodismo así como una carrera electoral que ha llevado a los jóvenes a oponerse a la ´ Telecracia mediante movimientos estudiantiles. Esto me recuerda la frase de Manuel Buendía: ´Ningún luchador social puede sentirse solo´ palabras que en estos tiempos pueden darnos la fuerza para continuar cumpliendo con el deber periodístico de informar", dijo. En opinión de Alejandro Olivas, Secretario General del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa, Manuel Buendía es un ejemplo a seguir por los periodistas ante su afán de perseguir la verdad. "Manuel Buendía dejó una gran lección ´Valiente es el que conoce el miedo, lo siente a lo largo de cada hueso, y aún así lo vence´ En tiempos actuales la vulnerabilidad de los periodistas es una constante. Y lo podemos ejemplificar con el artero asesinato de la corresponsal de Proceso en Veracruz, Regina Martínez Pérez, otra similitud con Manuel Buendía quien en su día cimbró las estructuras podridas del poder político y que le costó, de igual forma, su vida", comentó. Regina Martínez y otras agresiones contra el gremio periodístico. Elia Baltazar, integrante de la Red de Periodistas de a Pie, habló sobre la impunidad de los asesinatos de los periodistas, recordando la muerte de Regina Martínez y otros periodistas en Veracruz y Sonora. "En esta primavera estudiantil, y ciudadana, impulsada por el movimiento ' YoSoy132 ', contrasta nuestro luto. Todavía ni se acerca la mitad del año y la cifra ya rebasa la decena de periodistas muertos. Todavía sigue encendido el último cirio por el asesinato de Regina Martínez y ya abrimos cuatro fosas más: Tres en Veracruz y una más en Sonora. Ahora aquí estamos contando a nuestros muertos, leyendo sus nombres en voz alta para invocar la justicia y exorcizar la impunidad. Y no basta, no es suficiente, en México un periodista muerto no es cabeza siquiera de primera plana. Con cada periodista muerto una comunidad se queda sin la posibilidad de informarse", comentó. Para Genaro Villamil, periodista de la revista Proceso, Veracruz se ha convertido en uno de los estados más represivos del país. Como ejemplos citó los asesinatos de la periodista Regina Martínez y el profesor José Luis Blanco. "A un mes del asesinato de Regina Martínez no hay un sólo avance ministerial. La atracción del caso por la Procuraduría no ha traído un progreso en las investigaciones. Sin embargo la noticia es también que sucesos lamentables siguen ocurriendo en Veracruz ,éste fin de semana asesinaron a José Luis Blanco, Profesor de Sociología, cuyo último texto en Veracruz, hacía referencia a los reportajes de Regina Martínez. Esto nos da la pauta para hablar de un brote violento, represor, intimidatorio, cuyo origen se incrementa. En el inicio del gobierno de Javier Duarte la ola de asesinatos inician en NOTIVER, con los colaboradores de dicha agencia, y ahora está iniciando una nueva fase donde se están matando académicos o articulistas que están siguiendo la misma línea crítica de periodistas como Regina Martínez. Esto causa una preocupación entre periodistas, estudiantes y académicos. Yo llamo a estar pendientes de lo que ocurra durante el gobierno de Javier Duarte en Veracruz y vigilar si se sigue dando ´atole con el dedo´a los casos de periodistas asesinados", dijo. Judith Calderón, presidenta de la Casa de los Derechos de Periodistas, habló sobre los 9 periodistas asesinados registrados durante el 2012 por su organización y aprovechó para citar los datos de más asesinatos impunes, como las 109 agresiones al gremio reportadas por la revista Contralínea. "¡Ya basta de crímenes contra periodistas!. Solo durante 2012 la Casa de los Derechos del Periodista ha documentado 9 asesinatos de colegas y 2 de trabajadoras de medios de comunicación. Además de que Artículo 19 registró 36 agresiones hacia compañeros y medios de comunicación en el primer trimestre del año. Como podrá contrastar en nuestro registro de los 9 asesinatos que van, 5 ocurrieron en Veracruz. Sin embargo esto no solo afecta a Veracruz, la situación es graves en Chihuahua, Tamaulipas y Oaxaca, por mencionar algunos estados, tenemos que reconocer que México es uno de los países más peligrosos para vivir. Hubo al menos 60,000 asesinatos durante el sexenio de Felipe Calderón.Según la Revista Contralínea hubo 109 agresiones, 93 colegas muertos y 16 desaparecidos", dijo.   Julio Hernández López, columnista de La Jornada, declaró que el sistema político actual, al colaborar con el narcotráfico, da forma a una situación desfavorable para la práctica del periodismo. "Este evento es una forma de dejar constancia de lo acontecido en nuestro país. Un proceso de agresiones al gremio periodístico, encarnado en el asesinato de Manuel Buendía, puede definirse como un proceso de exterminio desde el poder para erradicar todo aquello que le sea perjudicial. Es una forma de acallar el ejercicio periodístico y en algunas regiones del país la libertad de expresión ha sido cercenada, secuestrada y amenazada, ante los ataques del crimen organizado y el poder político, los cuales suelen estar integrados con el mismo poder deformador del narcotráfico. Vemos que en las provincias nuestros compañeros periodistas optan por la autocensura para evitar sufrir feroces ataques que les quiten, ya no la libertad de expresarse, sino la vida misma", mencionó. "La imposición mediática no puede ser aceptada": Virgilio Caballero El periodista Virgilio Caballero manifestó su desacuerdo en aceptar la imposición mediática y criticó la concesión “a perpetuidad” del espectro radioeléctrico otorgado por Felipe Calderón a Televisa y TvAzteca.  A mí me queda claro como periodista, como ciudadano, que el control de la información, la derivación que tiene en el ámbito político y en toda la actividad social, a partir del monopolio de los medios electrónicos de comunicación juega un papel dominante en la destrucción que el país ha vivido durante los últimos años. ¿Que significa que hace unos meses televisa concertará a más de 700 medios a firmar una decisión, en el papel escrito por la misma televisora, sobre cómo informar respecto a esta guerra? ¿Que significa para el periodismo y la libertad de expresión que el control de los medios electrónicos por dos personas en el país incluya también su poder sobre centenares de medios informativos? El gobierno de Calderón ha dado a las televisoras la fibra óptica, destruyendo primero al Sindicato Mexicano de Electricistas para eliminar los obstáculos, los llenó de privilegios e hicieron la Ley Televisa en el 2005, la cual les entrega el espectro radioeléctrico, que es un bien nacional, casi a perpetuidad. Ya no hay competencia, dijo. ¡Viva Manuel Buendía! El cantante Víctor Guerra musicalizó el poema “No me dejes morir” del periodista Manuel Buendía, invitando a hacer conciencia sobre la vida y obra del periodista asesinado en 1984, despidiéndose al grito de “¡Viva Manuel Buendía!” El evento “En defensa de la libertad de expresión y en memoria de Manuel Buendía” se llevó a cabo en el Monumento a Francisco Zarco, cerca del metro Hidalgo, a las 11 de la mañana del miércoles 30 de mayo de 2012. Fue realizado gracias a los esfuerzos coordinados de la Red de Periodistas de a Pie, la Asociación de Abogados Democráticos, la Fundación Manuel Buendía, el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Jornada, Revista Contralínea, el Sindicato Único de Trabajadores de Notimex, el Frente Nacional de Periodistas por la Libertad de Expresión, la Delegación Sindical de Radio Educación y la Casa de los Derechos del Periodistas. Javier Lozano dedicó un tuit a Manuel Bartlett acerca de Manuel Buendía: Manuel Bartlett Díaz fungió como Secretario de Gobernación durante el Gobierno de Miguel de la Madrid, periodo en el que fue asesinado Manuel Buendía.

http://mexicanadecomunicacion.com.mx/rmc/2012/06/13/28-aniversario-del-asesinato-de-manuel-buendia/#axzz1xro92yW0

Veracruz: Cementerio de periodistas.

Filadelfo FIGUEROA

Veracruz, Veracruz. 15 de junio de 2012.- El jueves 14 de junio por la mañana fue encontrado el cadáver del reportero Víctor Baez cerca del Palacio de Gobierno en el Jalapa Veracruz, director del portal Reporteros Policiacos y colaborador del diario Milenio. Apenas el pasado 28 de abril fue encontrado muerta la corresponsal del Semanario Proceso en esta misma Ciudad, Regina Martínez. El 4 de mayo en Boca del Río fueron encontrados los cuerpos de tres fotógrafos y de la trabajadora administrativa del Diario El Dictamen. Guillermo Luna Varela, Gabriel Huge, Esteban Rodríguez, e Irasema Becerra, eran los nombres de quienes habían sido levantados y posteriormente aparecieron sus cuerpos. Cabe señalar que el mandatario veracruzano, Javier Duarte siente un fuerte rechazo hacia los medios de comunicación, en especial en contra de aquellos que indagan sus posibles vínculos con el crimen organizado. Hasta ahora ninguno de los asesinatos de comunicadores ha sido aclarado, pero existe la sospecha que en ello se encuentran involucrados elementos policiacos y hasta el mismo gobierno de Duarte. Fueron en los años de Fidel Herrera cuando Los Zetas se adueñaron de Veracruz, bajo la complacencia del gobernador. En el caso de Víctor Baez había sido levantado horas antes, precisamente cuando salía de sus oficinas. SEÑALAMIENTOS EN CONTRA DE FIDEL HERRERA.- El ex gobernador de Veracruz Fidel Herrera protegía al empresario Francisco Colorado, acusado por Estados Unidos de lavar dinero para el cártel de Los Zetas, acusó Miguel Ángel Yunes Linares, ex candidato a la gubernatura de esa entidad. Este señalamiento se suma a la sospecha de los posibles nexos del ex mandatario de Veracruz con el crimen organizado, convirtiéndose los comunicadores en un blanco para ello. Sobre todo por los trabajos de investigación que llevan a cabo algunos reporteros. Todo parece indicar que el objetivo es crear entre los reporteros un clima de pánico y orillar a que muchos de ellos se vayan de Veracruz y en otros casos se pongan a su servicio. Pudiera ser que algunos comunicadores ya estén trabajando para el crimen organizado, y como se vio en Colombia ese tipo de relación entre medios y crimen organizado siempre termina mal. CUAHUTEMOC CARDENAS EN OAXACA.-Quien fuera el líder moral del PRD por muchos años realizará una gira proselitista por la entidad oaxaqueña. Estará en Pochutla, en el Puerto de Salina Cruz y si otra cosa no sucede llegará a Santa Cruz Xoxocotlán. Estará respaldando la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, así como la de los candidatos al senado y diputados federales. JOSEFINA VASQUEZ MOTA VIAJANDO EN AVIONES DE LOS ZETAS.-Josefina Vázquez Mota realizó dos viajes en aviones del empresario Francisco Colorado durante su gestión como coordinadora de la fracción del PAN en la Cámara de Diputados en 2010, aceptó Juan Ignacio Zavala, vocero de la candidata presidencial del PAN. Ahora lo que digan los panistas nos queda claro que la candidata del PAN también sale chamuzcada. 23 AÑOS DEL DIARIO EL GRAFICO.-Este 18 de junio el Diario Gráfico cumple 23 años de estar circulando en la entidad oaxaqueña. Es parte fundamental de la sociedad oaxaqueña, pues en este medio de comunicación tienen cabida las voces diversas. http://www.elpinerodelacuenca.com.mx/epc/index.php/politica/43123-apando-veracruz-cementerio-de-periodistas

Exhortan a frenar la violencia contra periodistas en México

Cae `El Zar de la Piratería´, operador de `Los Zetas´

viernes, 8 de junio de 2012

ÉTICA Y SENSACIONALISMO EN EL PERIODISMO DIGITAL


Por Mauro Cerbino
Profesor investigador y Coordinador del Programa de Comunicación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO sede Ecuador; ha colaborado a la redacción de la ponencia Ana Rodríguez, profesora investigadora de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador PUCE.

1. INTRODUCCIÓN
Este trabajo parte de una pregunta: de qué modo relacionamos la ética y el sensacionalismo con el periodismo digital, o por qué estas problemáticas se plantean cuando reflexionamos sobre el periodismo digital. Podríamos pensar que el periodismo digital es, por sus condiciones particulares, un territorio en disputa entre potencialidades éticas, como espacio de lo común, es decir como espacio de escritura de las “singularidades cualquiera”, y el desarrollo de un sensacionalismo basado en la tecnofascinación. En esta perspectiva, este trabajo apunta a discutir las nuevas formas para una ética del texto, pensada como despersonalizada y desindividualizada en función de la constitución compleja de "identidades anónimas" en la configuración del espacio virtual. Se intenta pensar el tema de la responsabilidad en las actuales condiciones de socialización y quehacer periodístico. Dado que el espacio virtual se caracteriza por ser el lugar de la construcción de "lo común" en el ejercicio y la puesta en escena de la inteligencia colectiva, el papel del periodista digital se plantea desde una cierta contigüidad con el "lector" y ya no en la separación tradicional. Por otro lado, el lector se convierte a su vez, no solo en actor de una interacción permanente, sino en un sujeto del saber que explora y contribuye a crear los universos de significación en los que participa. La responsabilidad del decir periodístico reside en las huellas de sentido del texto que interrogan tanto al periodista como al lector. Es así que los textos periodísticos deben ser pensados de tal modo que alimenten el deseo de saber del lector. El no tener conciencia de esa responsabilidad (que en este sentido es compartida) significa contribuir a producir un periodismo y una circulación de textos en el ciberespacio de tipo sensacionalista, en los que prima un goce irreflexivo, de fascinación y vaciamiento de la subjetividad. El sensacionalismo en la red se configuraría en la pretensión de que los textos (verbales, sonoros y visuales) están desprovistos de las huellas de la mediación cumplida por el periodista, es decir de que los textos (sobre todo los visuales) "hablarían por sí solos". De ahí la necesidad de concebir una información que sugiera noticias indexadas y referenciadas, capaz de estimular en el lector la creación de hipertextos, esto es, un conjunto de estrategias e itinerarios que permitan la articulación de las noticias y la información y que viabilicen el sentido.

2. DE LA ÉTICA PERSONAL A LA ÉTICA DEL TEXTO
Cuando decimos “ética y sensacionalismo” no estamos oponiendo dos términos, no se trata de una ética entendida como la simple aplicación de normas y códigos que limitan el sensacionalismo y lo condenan, sino de una reflexión sobre la propia práctica periodística. Esas normas y códigos responderían a una ética trascendental y a una deontología profesional: se trataría de una ética que no establece una relación directa con la práctica particular del periodista. En cambio, necesitamos pensar desde el periodista en lugar de pensar desde un ideal periodístico, desde el mismo lugar del periodista y no desde un afuera en base a modelos aplicables. Esto implicaría el poder hacer un análisis de casos particulares con la participación directa del periodista, que no vamos a desarrollar en este trabajo. Sin embargo, podemos ubicar una serie de elementos teóricos que permitan desarrollar una reflexión más compleja sobre las relaciones entre ética y sensacionalismo en el periodismo digital y que den lugar al concepto de “ ética periodística”.

Si hacer periodismo es saber comprender distintos lenguajes y traducirlos en relatos, el periodista debe asumir que los relatos, los textos que él produce, representan un material altamente sensible para el lector. Es decir que los lectores (de cualquier medio) trabajan los textos emitidos por el periodista. En el caso del tipo de comunicación instaurado por la red, que permite el intercambio de “muchos con muchos” a diferencia de los modelos tradicionales de comunicación mediática, se tiende a estructurar un escenario en el que se redefinen los limites y el rol de quien produce las noticias y quien las consume. Así, es probable que el periodista sea absorbido en la horizontalidad y fragmentación que caracteriza a Internet, de tal forma que no sea posible identificarlo claramente como productor autónomo de noticias. Si el periodista tradicional tenía que asumir la influencia de su decir sobre el lector, el periodista digital tiene que estar conciente de la afectación que el lector puede producir en él, volviéndolo lector a su vez y al mismo tiempo permitiendo que el lector se transforme en periodista. Este panorama confirmaría lo que desde hace tiempo es una convicción aunque no siempre conscientemente asumida: que es muy difícil decir que hay una distinción entre comunicación1 e información2.

La figura del “lector” adquiere dimensiones distintas. Se trata de un lector “generador”, posible por un potenciamiento de condiciones ya existentes en el periodismo tradicional y en la comunicación en general, pero que se actualiza de modo especial, en el territorio por excelencia hipertextual del Internet. Encontramos en el pensamiento de Roland Barthes una excelente y temprana definición del hipertexto, que según él es: “un texto ideal en el que las redes son múltiples y juegan entre ellas sin que ninguna pueda cubrir a las otras; este texto es una galaxia de significantes, no una estructura de significados; no tiene inicio; es reversible; se accede a él desde múltiples entradas de las cuales ninguna puede ser decretada con certeza como la principal; los códigos que moviliza se perfilan a pérdida de vista, son indecidibles (...); de este texto absolutamente plural los sistemas de sentido pueden sí adueñarse, pero su número no es nunca cerrado, midiéndose sobre la infinitud del lenguaje3.”

El hipertexto se articula principalmente a través de tres mecanismos: la interactividad, la posibilidad de ir directamente a las fuentes y a una pluralidad de textos –noticias-, y el acceso a archivos o artículos ya publicados. La interactividad permite no solo poder participar de la producción noticiosa a través del envío de e-mails, sino de hacer un recorrido o una selección noticiosa a partir de necesidades particulares. Se podría pensar la información no solamente desde un ámbito puramente cognitivo, dado a partir de una demanda del lector por estar informado, sino de desde una ampliación pragmática del ámbito informativo en el que el lector demanda un saber-hacer, es decir el acceso a una práctica, en miras a un empoderamiento de la información que le permita tener incidencia en la vida pública.

Pensar la interactividad de este modo significa ubicar las condiciones para una intercreatividad, es decir, un crear en común o crear común de la información-texto. Esto es posible en Internet por la interacción de muchos con muchos, que configura lo que podemos llamar con Pierre Lévy el despliegue de la “inteligencia colectiva”4, sostenida por esos “muchos” o “singularidades cualquiera”5 que devienen “seres en el lenguaje”. Según Pierre Lévy, la inteligencia colectiva es “una inteligencia distribuida por doquier, continuamente valorizada, coordinada en tiempo real, que lleva a una movilización efectiva de las competencias.”6

El territorio de Internet puede significar un potencial para la expresión de competencias y subjetividades no inscritas en los modos tradicionales de la experticia o de la especialidad; es como el territorio de “lugares comunes” en los que cada sujeto esta presente con lo que tiene por decir y no con lo que debería tener que decir.

El segundo mecanismo del hipertexto reside en la posibilidad de acceder directamente a las fuentes: el cyberlector o el usuario del ciberespacio puede consultar la misma documentación primaria e incluso las mismas notas de agencias de las que se sirve el periodista. Esto, además de otras consideraciones, nos lleva a cuestionar o a plantear un redimensionamiento de la autoridad del periodista y del aura de la firma. La cadena que sostiene la credibilidad se ve desestabilizada: autor-autoría-autoridad-legitimidad- credibilidad no funcionan ya como interdependientes ni como jerarquía. Se abre de pronto la posibilidad de que la credibilidad se dé sin autoría, ya que de algún modo las fuentes están abiertas a todos. El periodista ya no es el único mediador del acontecer noticioso, sino que cualquier singular puede cumplir con esa función y establecer subjetivamente una serie de relaciones entre noticias. Estas relaciones se producen con textos-noticias que adquieren un “valor por sí mismos”, es decir que funcionan de modo independiente a sus marcos referenciales previamente establecidos, al nombre de la agencia, del diario, o del noticiero. Esto no quiere decir que el cyberlector ignore la tendencia o discurso del diario o sitio electrónico que consulta, no sería pensable que se trate de una descontextualización que anula la posición del medio de comunicación, sino que se trata de un uso de la noticia que permite una recontextualización de los discursos y de los hechos por parte del mismo cyberlector. Esto implica el desarrollo de destrezas en función de una ampliación de la credibilidad del texto y no del autor. Es en este punto que el texto adquiere una importancia máxima: es aquel en el que va a residir la credibilidad. 

Alrededor de él se articulan creer y saber. El lector desarrolla un creer en el texto en función de un saber que también ha tenido que desarrollar. Sus competencias para creer deben ser comparables a sus competencias para saber. Saber, significaría tener la capacidad de haber construido y recorrido    itinerarios de sentido en base a los contenidos del texto7.

El tercer mecanismo del hipertexto que es el acceso directo a archivos y artículos ya publicados, permite reconstruir el sentido de la noticia de un modo diacrónico. Esos archivos no corresponden a una actualidad, y ello significa poder romper con lo que normalmente viene asociado al ciberespacio que es la rapidez, el cortoplacismo o el consumo inmediatista de la noticia. Esta ya no es solo el relato de un acontecimiento que tiene valencia exclusivamente mientras se mantenga la coyuntura. Dado que Internet viabiliza la digitalización del conocimiento y la información, el cyberlector pueda sumergirse en aquellos temas que almacenados en una memoria digital, le interese volver a tratar y así poder reconstruir nuevos caminos del sentido sobre estos mismos temas.

En este panorama, el planteamiento de la ética surge desde la pregunta de cómo pensar la responsabilidad en el periodismo digital. La ausencia de firma, nombre propio o cualquier elemento del territorio identitario, que hacen del periodista una persona “reconocible”, implica pensar una responsabilidad desde otras complejas perspectivas en el ámbito de lo virtual cuya caracterización es la de ser un espacio de anonimato. Desde el psicoanálisis, podemos extraer la noción de “ética del bien decir” que se aplica al trabajo de la clínica analítica y que tiene que ver directamente con la responsabilidad del decir expresado por el sujeto analizante.

Es necesario aclarar que no se trata de decir “el bien” sino de “decirlo bien”. Esto es, decir bien lo que se quiere decir que no es otra cosa que asumir la responsabilidad por las consecuencias producidas por este decir, que es uno entre otros posibles. La responsabilidad a la que hacemos referencia es la que tiene que ver con su etimología: la responsabilidad como responsum, respuesta. Hay que poder responder por lo que se dice en tanto que todo decir acarrea consecuencias y produce actos. Ese decir es producido por un singular cualquiera, pero una vez que se desprende de él, deviene. Devenir significa que adquiere nuevos sentidos incesantemente. He aquí la necesidad de una reflexión ética marcada por la impermanencia del devenir del texto y en la que el sujeto podría “no estar” ahí donde el otro lo reclama o el texto lo reclama. El periodista asume la responsabilidad del texto no como persona social y jurídica, sino a través de las marcas que ubica en él y frente a las cuales esta llamado a responder aunque estás sean impermanentes o precisamente por esto mismo.

El periodista es aquel que de manera especial reflexiona sobre las condiciones de desarrollo del hipertexto, definiendo las marcas para estimularlo. Esas marcas se podrían presentar como formas gramaticales o dispositivos semióticos que hagan visible un cuestionamiento por parte del periodista, como interrogaciones, puntos suspensivos u otras formas en función de lo que él considere pertinente. Se las podría pensar también como recursos polifónicos, o de una pluralidad representacional referida a un mismo sujeto, o como un sujeto que se multiplica y propone la desestabilización de la noción de verdad o de objetividad y fomente la duda. Esas marcas permiten configurar desde donde habla el periodista y condicionan a ese como un lugar susceptible de ser cuestionado, en tanto que las marcas devienen en herramientas, recursos o mecanismos que permiten contrastar ese decir con otros decires.

Esto significa que lo que acontece se da en el texto y no por fuera de él, condición que es entendida y asumida por el periodista. La mediación que este hace lo ubica en la condición de constructor o sostenedor de discursos y representaciones que son asumidas por él a través de esas marcas que aparecen en el texto y que abren su sentido. La presencia de marcas garantiza la apertura de sentido del texto y apela al devenir, en cambio la ausencia de marcas apela a una normatividad capaz de hacer abstracción de los contenidos de ese decir, impidiendo así el devenir del sentido. En las marcas reside fundamentalmente la consideración y el respeto del periodista por el otro, por el lector, y la dimensión ética se traduce en el hecho de “tener al otro junto a él”. Esta idea se refuerza si pensamos que el texto es siempre el espacio de una intersubjetividad en el que, según Bajtín: “nuestra voz está hecha de las voces de los otros, nuestra palabra, de la palabra de los otros: nosotros entretejidos con todos, texto entre textos.”8

Ese “estar juntos” es para el periodista la condición para poder desarrollar un arte de la implicación con el lector quien a su vez la realiza con el periodista. En el ciberespacio creado por Internet es posible pensar, en formas nuevas, un sujeto que participa de los otros como uno entre muchos y en el que se plantea la noción de una ética de lo común, a partir de la cual el sujeto encuentra en el otro su horizonte de incompletud, la imposibilidad de un “no todo” para él, y la fundamental garantía para renovar el compromiso con el otro y para asumir el desafío permanente de un trabajo común para la “creación compartida” de textos.

En efecto, haber trasladado la responsabilidad de la persona al texto significa también que es necesario plantear la responsabilidad del cyberlector, ya que como señala Ramonet “los ciudadanos también tienen su responsabilidad, pues informarse es una actividad, no una recepción pasiva.”9 Esta es la responsabilidad compartida, que es posible en el periodismo digital, en la medida en que el texto asume aquí una centralidad de algún modo inédita.

La reflexión ética que hemos conducido hasta aquí se vincula directamente con una dimensión estética entendida como la expresión de un estilo. El estilo es la puesta en forma y la creación del “sí mismo” del periodista a través de la generación de un texto particular. Es una forma de decir, entre otras formas, que se hace particular frente a una normatividad entendida como formato (lo ya formado o dado) de la racionalidad positivista y objetivante. La dimensión estética consiste en la formulación de un lenguaje digital, en el espacio visual e infográfico de Internet, que el periodista debe considerar en la negociación del sentido con el cyberlector. Como ya sabemos, lo que se genera y circula en Internet no son solo textos escritos que pueden ser ilustrados por imágenes, sino que los textos digitales son la conjunción significativa de escritura verbal, visual y sonora.

El texto digital es de algún modo un texto sensible, en el que el uso de recursos verbales, visuales y sonoros debe justificarse por el sentido del enunciado. El reconocimiento de un estilo, en un texto periodístico digital, permite ubicar, desde un inicio, los indicios de una cierta reflexión -o su ausencia- sobre el sentido que puede tener ese texto.

Por otra parte, la pretensión de un uso “inmediatista” y “mecánico” de las herramientas visuales, en particular de las imágenes, reduce las posibilidades reflexivas inscritas en los textos sensibles de las superficies digitales de Internet, en pantallas sensacionalistas.

Entendida como proceso intersubjetivo de exploración de los caminos del sentido. Entendida como proyección hacia el exterior de una serie de enunciados o mensajes bien definidos.
Barthes R., (1973) S/Z, Einaudi, Torino, Italia
Lévy P., (1996) L ́intelligenza colletiva, per unńantropología del cyberspazio, Feltrinelli, Italia. El de “Singularidad cualquiera” es un concepto desarrollado por Giorgio Agamben (2001) La comunitá que viene, Bollati Boringhieri, Italia. Lévy P., op.cit. p.34.
Según A. J. Greimas “ el creer y el saber parecen pertenecer a una estructura elástica que, en el momento de la extrema tensión, polarizándose, produciría una oposición categórica, mientras que en cambio cuando la tensión se relaja, se llegaría hasta a confundir los dos términos”, en Greimas A.J. (1985) Del senso 2. narrativitá, modalitá, passioni, Bompiani, Milano.
De acuerdo a esta definición entenderíamos el uso que hace la televisión de esta oposición volviéndola una fusión entre creer y saber. Esta idea la retomaremos en el momento de ubicar las problemáticas y límites del sensacionalismo en Internet en relación al sensacionalismo televisivo.
Bajtín M., (1975) Rabelais y la cultura popular en el renacimiento, Barral, Barcelona, España Ramonet I., (2002) La tiranía de la comunicación, Debate, España, p.68.

3. EN TORNO AL SENSACIONALISMO
El riesgo del sensacionalismo, en el periodismo en general, se anida en la proliferación de imágenes puestas en circulación en las que muchas veces no aparece la mediación del periodista. Para poder funcionar así, la puesta en circulación de estas imágenes hace uso de tres discursos principalmente: el de la autenticidad, el de la neutralidad y el de la objetividad.

Estos discursos son rezagos del periodismo tradicional y se asientan en la creencia de que ciertos dispositivos tecnológicos, como la cámara fotográfica o de video, dan pruebas fieles de la realidad auténtica y objetiva. No se considera que sus productos son posibles porque estas cámaras son operadas por periodistas desde un cierto punto de vista, que debe ser analizado, expuesto y mediado por el mismo periodista que presenta la imagen. De allí que siga funcionando el tradicional “ver para creer” y por extensión “ver para saber”.10

Lo que se ve en la televisión aparece en muchos casos como una verdad, aunque esta tenga una cantidad de versiones como de noticieros que la presentan, los hechos captados por las cámaras aparecen como verdaderos. En muchos casos, la repetición incesante de la misma imagen o secuencia de imágenes, logra anular la diversidad de los comentarios que se generan en torno a ella.

Estas consideraciones son válidas también para el periodismo digital, cada vez que no se cuestiona el modo en que se ha producido una determinada imagen, ni la manera en que se la muestra y se la presenta como documento autónomo y autosostenido. Esta pretensión debe ser desmontada por un propuesta analítica que afirme la necesidad de visibilizar las marcas de la mediación cumplida por el periodista en el establecimiento de las formas de representación de las imágenes, de lo contrario se puede abonar a la ilusión de que estás se constituyen y desarrollan automáticamente.

Utilizar o aprovecharse de este desencadenamiento sensacionalista por parte del periodista hace que éste sostenga su práctica en un goce inmediatista e irreflexivo, un goce determinado por la pérdida de interrogación por el sentido que siempre deviene por una interrogación. El goce es la permanencia inmóvil en un estado de cosas, una adhesión a las imágenes, en la que el sujeto perceptor no logra establecer una mínima distancia con el objeto tratado y queda atrapado en él. La no distancia es la fascinación, la ausencia de condiciones para entrar a un plano de conciencia. El sensacionalismo se presta para la fascinación porque trabaja y se despliega en un plano en el que no existe una distancia del goce que lo ha producido.

El sensacionalismo puede alojarse en un texto fijo, cuando éste pretende mostrar la totalidad de algo, como una imagen que se resuelve en sí misma y que no permite ni la movilidad del sujeto percipiente, ni un proceso de construcción del sentido a partir de marcas o índices dejadas por el periodista. El sensacionalismo es la repetición, exacerbada e insistente de un texto con el que se tiende a clausurar el sentido del tema que se quiere tratar y en el que el texto mismo queda atrapado y se reproduce en un circuito cerrado.

En otras palabras será sensacionalista toda noticia, texto o imagen que no deja espacio a la reflexión, y que más bien, dada su “crudeza” o insistencia juegue a neutralizar el deseo de profundización e inhibe el desarrollo de la duda.

En todo caso, hay que aclarar, que el problema del sensacionalismo en el ciberespacio no reside en la proliferación de imágenes-simulacros, es decir de imágenes que sin referentes en la “realidad” los construyan en la simulación virtual (Baudrillard), sino en la pérdida de los “momentos mágicos”11 de la apariencia, en el venir menos de la “eficacia simbólica” como posibilidad de nombrar o apalabrar las imágenes12.

Finalmente, para entender el sensacionalismo referido a los textos periodísticos y distinguirlo de una producción noticiosa que más que al goce apunte al deseo de saber tanto del periodista como del lector, es útil hacer referencia a la distinción que existe entre pornografía y erotismo. Si con la pornografía, nos encontramos ante el intento de “mostrarlo todo” partiendo de la convicción de una “autorepresentación” del “sexo real” al que no hay que agregar o quitar nada porque todo esta dado, con el erotismo nos enfrentamos al reto de establecer un libre juego por constituir las formas de la representación de la sexualidad, en una dinámica de intercambios y retiradas, de manifestación y ocultamiento.

Es, en una “dimensión erótica” o si se quiere de seducción, que el periodismo en el mundo digital, podrá evitar el fácil sensacionalismo y contribuir a alimentar el deseo de saber, como condición necesaria para la generación y el acceso a una información significativa y relevante.

10 Con respecto a este punto Ignacio Ramonet dice: “poniéndose a la cabeza en la jerarquía de los media, la televisión impone a los otros medios de información sus propias perversiones. En primer lugar, su fascinación por la imagen. Y esta idea fundadora: solo lo visible merece información. Lo que no es visible y no tiene imagen no es televisable, por tanto, no existe.”, op.cit., p 193. Cabe señalar aquí, que también el Internet podría ser víctima del fenómeno de televisación que han padecido los otros medios. Si esto sucede, habría un dominio de las imágenes sobre el texto escrito, lo que tendría unas consecuencias nefastas si pensamos en el Internet como un espacio en el que la participación es posible para un sujeto que escribe y su escritura se conecta con lo visual y lo sonoro estableciendo una sintaxis y una retórica nuevas.
11 Zizek S., (2001) Il godimento come fattore politico, Raffaello Cortina, Italia, p.151. 12Zizek S. lo plantea así : “en el problema del ciberespacio o de la realidad virtual, lo que es amenazado por la realidad virtual no es la “realidad”, que se disuelve en una multiplicidad de simulacros, sino al contrario, la apariencia misma. Para decirla con las palabras de Lacan: el simulacro es imaginario (ilusión), mientras que la apariencia es simbólica (ficción).”, op.cit. p.151.